2.11.13

Oficio de joven

Que la poesía es oficio de joven, va;
¿pero qué joven es ese?

Yo nunca lo he topado, no entra
en mis pasillos ni en mis aulas.
Todos los que me cruzo por las calles
platican de sus bares, de sus viejas
o de su eximio triunfo en la apatía.
O bien son como uno, reflexivos,
golpeados por el tiempo hasta quedarnos
en sorda catatonia atolondrados,
sin ansia de pelea, sin el alma
ni el aliento del vino —sin lo joven.

Y es que no porque tenga veinte años
alguien es un retoño, no es tan fácil.
La vida quema a muchos poco a poco,
pero a otros los extingue en fiera flama —
los arde en una pizca de minutos.

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