28.1.12

Milímetros: Tercera Entrega


Clarividencia

Trató de asomarse hacia el futuro, y cayó por un barranco.

Percepción (Un Mar de Rostros)

Pensé que yo era diferente. Luego abrí los ojos.

El Ave y el Invierno

Cada año, él quisiera acariciarla con sus manos blancas; arrullarla entre sus nevados brazos hasta que un dulce letargo la invadiera y tranquilizara. Sin embargo, se sabe asesino.
—¡Huye! —le grita, con lágrimas en sus ojos de ventisca.

Relojes

Los relojes se detuvieron a las 2:30 AM y ese día no amaneció.

En el Reino de la Línea Recta

Las glorietas son cuadradas, las montañas inescalables, y los suicidios por navaja infalibles.

Caramelo

Es inútil, dijo, escupiendo el décimo caramelo. El gusto acre del pasado no se iba.

Documentos II

—Lo siento, señor, el dinero es suficiente pero no puedo darle el boleto.
No supo cómo explicar la razón. Y es que, ¿cómo le dices a alguien que, según todos los registros, era sólo un fantasma?

Espejo

Se sentó, con 500 hojas de papel, y se escribió a sí mismo. Con todos los defectos, virtudes; arrugas y  cicatrices. No olvido nada.
Entonces marchó al espejo y comprendió que quién le miraba desde allí no era él, sino una imagen. Él estaba en otro reino, muy lejano. Un reino de tiempo, de ideas, y de palabras.

Arbusto

Inmóviles como el mundo los había hecho, pasaban los días imaginando. Podríamos tener formas tan prodigiosas, decían. Podríamos ser estrellas o castillos —o incluso tal vez un ave, y así surcaríamos el cielo.
Pero vivían encerrados en un bosque oscuro; nadie cuidaba sus ramas.

Invisibilidad

Decir siempre que sí es como vivir dentro de un cristal. Simplemente eres un reflejo, y poco a poco se te acaba el aire.

Memoria

Le tomó dos años sin hablar para convencer a su familia de que en verdad había olvidado cómo.

Engaño

Le otorgaron las llaves del reino; y lo encerraron afuera con tranca.

Un Naturalista
                                                                                          
Hay mil cuerpos enterrados en el campo, y sólo del tuyo brotan lirios.

Milímetros III

En el desierto de pronto surgió un oasis. Quizá la dicha sea enorme, decía, pero eso no significa que será eterna.

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