24.12.11

Nochebuena


Los veo creciendo, a todos.
Convirtiéndose en mascaradas fatuas
de los seres puros
que una vez fueron.

Los veo extinguiendo, con este año,
algunos de los últimos destellos
de juventud libre
que guardaban sus pechos.

Los veo volando al sur
con la parvada, cantando la misma melodía a coro.
Sin mirar abajo
a quienes olvidan.

Los veo absortos en felicidades falsas,
en abrigos de pieles,
alejados del susurro
de lo que es naturaleza.

Los veo acodados al fuego, sonriendo.
Jingle bells, jingle bells.
Y cada vez parecen más
ellos que ustedes.

Mi deseo, bajo luces de bengala,
es simple. Que mi visión no sea claridad.
Que la vida me conceda estar ciego.
Sólo la voz idiota del temor a un mundo
que se mueve.

Dios mío, espero estar ciego.
Sólo la soledad que habla de más;
la palabra nublada del vencido.
Espero que todo sea fantasía,
y mañana sean ustedes mismos.

Luces rojas, luces verdes,
cantando al unísono armonías que hablan
de hermandad y de otras cosas,
que no son nada más
que un sueño.

Otro deseo, ante cohetes esplendidos
que entran por la ventana.
Sean corazones guarecidos de la lluvia.
Vean la esencia del cariño
y aspiren hondo.

Los veo, con todas sus mentiras ciertas
que hacen de mí el mentiroso.
Dios mío, déjame que esté ciego,
para cantar de nuevo
merry christmas.


24/12/11


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