20.10.11

Manifiesto Navegante


La proa divide la nada.
Los mástiles cortan bruma.
Avanzamos lentamente
por el cuerpo de negrura.

El silencio se acrecienta.
Lo rompen sólo murmullos.
Suspiros desconocidos
en la escuálida baranda.

Cada noche un nuevo puerto.
El amanecer es farsa.
La verdad del horizonte
se encuentra sólo en el agua.

Surcando en un mar sin costas.
Viajando sin movimiento.
Nuestra oscuridad, inmensa.
La barca, simple madero.

Siendo cientos; cien, doscientos.
Cuantos entren en mi broche.
Cuantos arriben a tiempo.
Zarpamos a medianoche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario